De profundis de Oscar Wilde

por pessoaficionado


“De Profundis” es el texto más íntimo de Oscar Wilde (1854-1900) y en el que la inspiración lírica está libre de los preciosismos que aparecen en sus obras. En esta larga carta que dirigió desde la cárcel de Reading a su amante lord Alfred Douglas, se revela la parte más viva y más honda no sólo de su clara inteligencia sino también de su compleja personalidad humana.
De Profundis marca el punto culminante de la vida y filosofía personal de su autor y evidencia cómo todas las experiencias adquirían para él significado artístico.

“Recuerda también que aún estoy por conocerte. Quizá estemos aún por conocernos.Acerca de ti no me queda más que una última cosa que decir. No te dé miedo el pasado.Si te dicen que es irrevocable, no lo creas. El pasado, el presente y el futuro no son sino un momento a la vista de Dios, a cuya vista debemos tratar de vivir. El tiempo y el espa-cio, la sucesión y la extensión, son meras condiciones accidentales del Pensamiento.La imaginación puede trascenderlos, y moverse en una esfera libre de existencias ideales.Las cosas, además, son en su esencia lo que queremos que sean. Una cosa es según el modo en que se la mire. «Allí donde otros», dice Blake, «no ven más que la Aurora que despunta sobre el monte, yo veo a los hijos de Dios clamando de alegría». Lo que para el mundo y para mí mismo parecía mi futuro, yo lo perdí irremisiblemente cuando me dejéincitar a querellarme contra tu padre; me atrevo a decir que lo había perdido, en realidad,mucho antes. Lo que tengo ante mí es mi pasado. He de conseguir mirarlo con otros ojos,hacer que el mundo lo mire con otros ojos, hacer que Dios lo mire con otros ojos. Eso no lo puedo conseguir soslayándolo, ni menospreciando, ni alabándolo, ni negándolo. Úni-camente se puede hacer aceptándolo plenamente como una parte inevitable de la evolu-ción de mi vida y mi carácter: inclinando la cabeza a todo lo que he sufrido. Cuán lejos estoy de la verdadera templanza de ánimo, esta carta con sus humores inciertos y cam-biantes, su sarcasmo y su amargura, sus aspiraciones y su incapacidad de realizar esas aspiraciones, te lo mostrará muy claramente. Pero no olvides en qué terrible escuela estoy haciendo los deberes. Y aun siendo como soy incompleto e imperfecto, aun así quizá tengas todavía mucho que ganar de mí. Viniste a mí para aprender el Placer de la Vida y el Placer del Arte. Acaso se me haya escogido para enseñarte algo que es mucho más mara-villoso, el significado del Dolor y su belleza. Tu amigo que te quiere.”