Cuestionario de Proust

por pessoaficionado

El cuestionario de Marcel Proust (1871-1922)
Se recuerda a Marcel Proust por su trabajo como novelista (En busca del tiempo perdido) y su vida extravagante, pero también por la publicación de un cuestionario. Un cuestionario destinado a descubrir la personalidad y el carácter de quienes respondían. Proust comenzó a utilizar este cuestionario en su domicilio, frecuentado constantemente por visitas mundanas, y poco a poco se convirtió en divertimiento y curiosidad en los salones literarios del París del siglo 19.

1. ¿Cuál es mi virtud preferida?
2. ¿Cuál es el principal rasgo de mi carácter?
3. ¿Cuál es la cualidad que aprecio en un hombre?
4. ¿Cuál es la cualidad que aprecio en una mujer?
5. ¿Cuál es mi principal defecto?
6. ¿Cuál es mi principal cualidad?
7. ¿Qué es lo que más aprecio en mis amigos?
8. ¿Cuál es mi pasatiempos favorito?
9. ¿Cuál es mi sueño de felicidad ?
10. ¿Cuál sería mi mayor desgracia?
11. ¿Quién me gustaría ser?
12. ¿Cuál es el país donde me gustaría vivir?
13. ¿Mi color favorito?
14. ¿La flor que más me gusta?
15. ¿El pájaro que prefiero?
16. ¿Mi libro favorito?
17. ¿Mis héroes o heroínas de ficción?
18. ¿Mis compositores favoritos?
19. ¿Mis pintores preferidos?
20. ¿Mis héroes o heroínas de la vida real?
21. ¿Mis héroes históricos?
22. ¿Mi plato y bebida preferidos?
23. ¿Lo que más detesto?
24. ¿Personaje histórico que más detesto?
25. ¿El hecho histórico que más detesto?
26. ¿El don de la naturaleza que me gustaría poseer?
27. ¿Cómo me gustaría morir?
28. ¿El estado actual de mi ánimo?
29. ¿La falta que me inspira más indulgencia?
30. ¿Mi lema?

Proust fue el hijo mayor de Adrien Proust, un famoso epidemiólogo francés, y Jeanne Clemence Weil, judía alsaciana, nieta de un antiguo ministro de Justicia. En 1896 se autopublicó Los placeres y los días, una recopilación de poemas en prosa, retratos y relatos largos en un estilo decadente. Ilustrado por Madeleine Lemaire, dueña del salón que Proust frecuentaba con asiduidad junto con su amante venezolano Reynaldo Hahn,el cual contribuyó al libro con partituras compuestas por él. El libro le atrajo a Proust una reputación de diletante mundano que no se disipará hasta la publicación de los primeros tomos de En busca del tiempo perdido .En el verano de 1895 emprendió la redacción de una novela que relata la vida de un joven preso de pasión por la literatura en el París mundano de finales del siglo XIX. La novela sólo fue publicada de manera póstuma en 1952 por Bernard de Fallois bajo eltítulo Jean Santeuil. La publicación consistió en una organización y edición de múltiples fragmentos, pero no constituye de ninguna manera un conjunto acabado. Allíevoca Proust notablemente el «Caso Dreyfus», del cual fue uno de los actores apasionados. Fue asimismo uno de los primeros en hacer circular una petición favorable al capitán francés acusado de traición y en hacerla firmar por Anatole France. Hacia 1900 abandonó la redacción de la novela.En ese entonces se volcó hacia la obra del esteta inglés John Ruskin. Este intelectual que prohibió que se tradujera su obra mientras viviera fue descubierto por Proust através de la lectura de artículos y de obras como Robert de la Sizeranne y Ruskin et religión de la beauté. La muerte de Ruskin en 1900 fue aprovechada por Proust para iniciar la traducción de su obra. Para este fin emprendió varios peregrinajes ruskinianos al norte de Francia, a Amiens y sobre todo a Venecia, en donde residió una temporada con su madre. El hecho está registrado en Albertina desaparecida. Los padres de Marcel jugaron un rol determinante en el trabajo de traducción: el padre lo aceptó como un medio de poner a trabajar a un hijo que se rebelaba contra las funciones sociales y que acababa de dimitir del trabajo no remunerado en la biblioteca Mazarine. La madre influyó más aún: Marcel no dominaba el inglés, así que ella realizó una primera traducción literal del texto. A partir de allí Proust pudo « escribir en excelente francés “ruskiniano”, como anota un crítico ante la aparición de la primera traducción. Aun cuando las dos primeras traducciones (siendo Sésame et les lys, de 1906, la segunda)fueron alabadas por críticos como Henri Bergson, la elección de las obras traducidas no resultó eficaz y constituyó un fracaso editorial. Fue ésta, sin embargo, la etapa de la carrera en donde se afirmó la personalidad de Proust. En efecto, acompañó sus traducciones de un abundante aparato crítico, con largos y ricos prefacios casi tan extensos como el texto mismo y con múltiples notas. A medida que traducía a Ruskin,Proust tomaba distancia de las posiciones estéticas del autor inglés. Esto es particularmente evidente en el último capítulo de su prefacio a la primera traducción, endonde alterna entre la admiración y la confesión de distancia con respecto a las traducciones anteriores.Tras la muerte de sus padres, sobre todo la de su madre en 1905, su frágil salud se deterioró en demasía a causa del asma y la depresión por la pérdida materna.Permaneció recluido en el 102 del Boulevard Haussmann en París, donde hizo cubrir las paredes de corcho para aislarse de ruidos y dedicarse a su trabajo. Vivía exclusivamente de noche tomando café en grandes cantidades y casi sin comer, según cuenta Celeste Albaret, su criada en esos años, en un libro de memorias.